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Historias de una corredora
De telarañas y aburrimiento

De telarañas y aburrimiento

Raquel González
28/11/25
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Las telas de las arañas siempre resultan fascinantes, en su elaborado diseño, en la sutileza de su entramado, su elasticidad, su resistencia, su aparente fragilidad.

Por eso nos atrapan.

Nos atraen, nos envuelven y quedamos enredados.

Son las telarañas de las rutinas que no nos dejan crecer, las de patrones familiares que nos van cerrando el paso, las que tejemos nosotros mismos alrededor de relaciones que nos hacen daño, las que han ido cubriendo todos los espacios de un trabajo que no nos aporta ningún reto ni emoción, que nos aburre y no nos hace vibrar.

Si nos paramos un momento a observar nuestra vida, quizá encontráramos un desván cubierto de polvo, atravesado de telarañas que crecieron en los rincones.

Hay un tragaluz y un hilo de sol de medio día que aún con esfuerzo se cuela a través del cristal oscurecido y proyecta sobre la madera, rayos que delatan las partículas de polvo suspendidas, y la vida detenida en este escondrijo en el que nos escondimos.

La vida está llena de redes en las que nos balanceamos anestesiados en desvanes olvidados.

Porque nos resulta más fácil hablar de zona de confort, de seguridad y de comodidad, que reconocer que nos hemos quedado sin alma, cubiertos de polvo y aburridos.

Pregúntate cuánto te aburre lo que haces.

El hastío es el mejor indicador de las telarañas que necesitas quitarte de encima.

Empieza  por estirarte y apartar los hilos que te sujetan, repítelo cada día, respira consciente,  desperézate, y vete soltando.

Cuestiona tus costumbres, lo que has normalizado, pregúntate si podrías hacerlo de otra manera.

Pregúntate por tu aburrimiento, por tus tediosas rutinas y tu engañosa comodidad.  

Haz algo diferente cada día, algo que te de vértigo, improvisa, equivócate y vuelve a arriesgarte.

Repítelo cada día, que notes que el corazón se te desboca, saltan chispas en tu cabeza y te hormiguea el estómago...

Quizás tengas miedo... Si es así, ¡enhorabuena! Estás dejado atrás el aburrimiento para dar paso a la creatividad, a las oportunidades.

Enhorabuena, estás vibrando, creciendo y avanzando.

Raquel González
Psicóloga y deportista especializada en psicología del deporte.
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